viernes, 6 de enero de 2012

Filandonas





Me gusta imaginaros en el cuadro del siglo XIX alrededor del fuego, hilando y narrando historias, como los hilos que vuestras manos sin descanso tejen. Os recreo como hadas inspiradoras del arte de fabular o como trovadoras de canciones y romances. Hechizáis a vuestros oyentes con la  magia de vuestras palabras, mientras ofrecéis licores perfumados de hierbas, elaborados con arte en vuestras cocinas, a las gargantas difíciles de satisfacer. Os demandan cuentos y más relatos para engañar el transcurso del tiempo. Pasa la noche como un suspiro, llega la mañana y ahí seguís, cual genuinas hechiceras, venidas de lugares remotos, para maravillar a la audiencia con vuestras fantásticas leyendas. 

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