miércoles, 23 de mayo de 2012

Esos pequeños seres





En todas las casas existen recónditos lugares como una rejilla, cavidad o desagüe al que no prestamos atención por su inaccesibilidad y es ahí donde ellos habitan. Nos vigilan a lo largo del día y conocen todos nuestros secretos. Por las noches y cuando salimos de casa se convierten en nuestro alter ego: leen nuestros libros, se pasean por nuestros armarios y se sientan en nuestros lugares favoritos.  Nos imitan en todo. Porque de tanto observarnos conocen nuestras reacciones más íntimas de memoria. No es de extrañar que no encontremos las cosas donde pensábamos que las habíamos dejado. No es un despiste, son ellos, que les gusta molestarnos. Mueven los muebles apenas unos milímetros, esconden las llaves o los papeles que tanto habíamos buscado y que inexplicablemente aparecen al cabo de unos días, allí donde ya lo habíamos hecho sin éxito. Habéis de estar bien atentos para descubrirlos. Y prestarles atención para  convivir todos tranquilos. Son los duendes de los hogares. 

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