lunes, 11 de junio de 2012

Pequeña flor





Nació en medio del ajetreo de la gran ciudad. Fue el  gran sueño de su madre: que su hija prosperara y conociera el mundo,  ya que ella no había podido moverse del campo. Se lo pidió al viento y este derramó las pequeñas semillas muy lejos.
Esperanza  se crió alejada de familiares y amigos, pero cerca de la especie más inteligente. Fue autodidacta y aprendió las palabras que oía en la calle,  aunque no tenía voz. Descifró el código que usaban los humanos, así pudo leer los versos que resbalaban de los bolsillos de los transeúntes e incluso de algún libro que alguien olvidaba.
Cada mañana, orgullosa y erguida, estaba atenta a lo que sucedía a su alrededor. Y cada vez le gustaba menos lo que vivía. La gente pasaba cabizbaja,  ensimismada en sus problemas, algunos protestaban, los comercios cerraban sus puertas y otros eran desalojados de sus viviendas. Demasiada desdicha a su alrededor.
Ya no era feliz, pensaba que se había roto la empatía y decidió regresar a su lugar de origen. Si tanta sabiduría como poseían los humanos era tan inútilmente aprovechada, ya no le interesaba aprender más de ellos, le pidió al viento que la llevara lejos y la devolviera a la armonía y paz de  la naturaleza.

lunes, 4 de junio de 2012

Afán de protagonismo




Se acercó a la mesa que ocupaba Seleneaquella directora que siempre lo trataba con tanta deferencia, que se  sentía  como un gran señor.
Estaba ocupada, esperaría de pie junto a la columna hasta que terminara con sus clientes. Se soltó el cinturón de la gabardina e introdujo la mano en el amplio bolsillo. El frío metal le recordó cuál era su misión.
Cuando llegó su turno se sentó frente a ella, Selene le sonrió ampliamente, al tiempo que le preguntaba qué se le ofrecía. Él le solicitó el estado de sus cuentas y cuando comprobó que era cierto, que había perdido todos sus ahorros en aquel plazo fijo de mierda que ella le había recomendado como  totalmente seguro y sin riesgo, le descerrajó un tiro a quemarropa, mientras pronunciaba unas breves palabras:
-Ahora la estrella serás tú.


viernes, 1 de junio de 2012

Premio!!



He recibido esta distinción de la mano de VE. http://valenciaescribe.blogspot.com.es/                  ¡¡Gracias amigos!!


Le cedo el testigo a:


http://enredaenredando.blogspot.com.es/ por su entrega y dedicación y por intentar mejorar el mundo un poquito en cada uno de sus post.

Ahora has de:


1. Copiar el premio en el blog y enlazarlo al bloguer que te lo otorgó.
2. Señalar tus cinco blogs preferidos con menos de 200 seguidores y escribir comentarios en sus blogs para que conozcan que han recibido el premio.
3. Y, por último, esperar que continúen con la cadena y elijan a sus 5 blogs preferidos. (Entre ellos no debe estar el blog de la persona que te ha elegido.



sábado, 26 de mayo de 2012

Revisión protocolaria





Mehrdad Zaeri


A veces te cabreas y les dices que ya vale, que con tanto adelanto en la ingeniería robótica, por ejemplo,   cómo  es que aun no se ha inventado nada menos doloroso. Como es corta,  pasa rápido, te consuelas. Pero esta vez se llamaba ecografía mamaria, te dejaron en una camilla y no aparecía nadie. Por la hora que era, pensaste, aburrida, en echarte una siestecilla, pero tu sentido de la compostura te lo impidió. Entonces apareció él, no te miró, apenas te saludó, lo achacaste tal vez al pudor por el cuadro que se exhibía ante sus ojos. Te hizo daño, mucho daño, pero no le dijiste nada, aguantaste muda y siguió hurgando, sin preguntar. Dedujiste que era un cretino, o tal vez andaba agobiado por los recortes de personal. Intentabas justificarlo. Ni media palabra por su parte.  Te convenció más la primera opción. Justiciera, decidiste que aprendiera una lección, no podía irse de rositas, te lo cargarías en el próximo relato. Se iba a enterar. Saliste de aquel cuartucho más animada. Ahora, para ti ya está muerto y  su deuda saldada.

jueves, 24 de mayo de 2012

Y les dices adiós...



(A mis hijos)

Hay días en que no te levantarías de la cama, aunque esa frase esté más que pulida de tanto uso. Empiezo de nuevo. Hay días en que lo ves todo negro, negro. Y no te lo inventas, las penas  viven a tu lado, por no decir en tu casa. Y no te consuela  el argumento tan manido de que otros lo pasan peor y que tú tienes trabajo y mejor te callas y no protestas. Esquiroles. Tu hijo se queda en la calle y se va a buscarse la vida a Japón, era profe de filosofía, y el otro no tiene posibilidad de encontrarlo, es enfermero, cierran los hospitales y vive contigo. Te cansas de ser positiva y de intentar cambiar siempre las cosas. Te hartas de que la situación laboral se degrade día a día, de no tararear alguna cancioncilla como solías, por los pasillos de tu centro, de no bromear con los niños, de no estar alegre. Y sigues, porque estás convencida de que la educación y la cultura son la auténtica riqueza de los pueblos. Y aceptas la derrota y ves cómo han de salir y abandonar un país donde no hay lugar para ellos.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Esos pequeños seres





En todas las casas existen recónditos lugares como una rejilla, cavidad o desagüe al que no prestamos atención por su inaccesibilidad y es ahí donde ellos habitan. Nos vigilan a lo largo del día y conocen todos nuestros secretos. Por las noches y cuando salimos de casa se convierten en nuestro alter ego: leen nuestros libros, se pasean por nuestros armarios y se sientan en nuestros lugares favoritos.  Nos imitan en todo. Porque de tanto observarnos conocen nuestras reacciones más íntimas de memoria. No es de extrañar que no encontremos las cosas donde pensábamos que las habíamos dejado. No es un despiste, son ellos, que les gusta molestarnos. Mueven los muebles apenas unos milímetros, esconden las llaves o los papeles que tanto habíamos buscado y que inexplicablemente aparecen al cabo de unos días, allí donde ya lo habíamos hecho sin éxito. Habéis de estar bien atentos para descubrirlos. Y prestarles atención para  convivir todos tranquilos. Son los duendes de los hogares. 

Cierta tristeza











Lloraba tanto y tanto que sus ojos eran dos cuencas fluviales imparables. Sus vecinos aprovechaban la llantina que le solía venir cuatro veces al año para regar sus huertos siempre verdes. Las propiedades curativas de los vasos de lágrimas de sus ojos eran conocidas en toda la comarca. Al principio, Marlene lloraba sin parar y por cualquier cosa que la conmoviera, y con lo difícil que estaba el mundo, este ocupaba el centro continuo de su  llanto. No dejaban que escuchara las noticias ni que leyera el diario. Los niños le llevaban sus juguetes, le hacían carantoñas y arrumacos, pero nada servía para consolarla, su pena era inconmensurable. Lloraba de día y de noche. Un día,  sus ojos se secaron durante un breve tiempo y con ellos el verdor de los campos del valle donde vivía. Todo se volvió gris y sombrío y le causó tal tristeza, que  sus ojos se anegaron, el río volvió a su cauce y su vida, por fin, cobró sentido.

domingo, 22 de abril de 2012

Obsesión


Te fascinaba, no podías sustraerte a su encanto aunque no fueras correspondida. La espiabas continuamente. Primero fueron miradas furtivas cuando estabais en la mesa del comedor o cuando salía por el pasillo  y se iba a sus quehaceres. No pasaba un día en que no la siguieras con la mirada. Su figura y su porte te recordaban las ilustraciones de antiguos cuentos de príncipes encantados y princesas redentoras, seres etéreos y angelicales. Querías ser como ella, sabías que era amable contigo, como correspondía a un trato diferencial así establecido. Por eso, cuando aquella noche la contemplaste a través del ojo de la cerradura, en la intimidad de su habitación, decidiste que tenías que abandonar la casa de tus padres, tu casa. No podías soportar que otra persona, aunque fuese del servicio, iluminara la vida con una luz mayor que la tuya. 

miércoles, 4 de abril de 2012

¿Dónde están los pájaros que cantan?



Te habías instalado a escribir con la vieja máquina del abuelo en el jardín, en un rincón idílico junto al sendero de  entrada a la casa; así los ruidos no te molestaban. Nos hablabas de ellos constantemente, pero nunca habíamos tenido la oportunidad de verlos. En tus cuentos infantiles aparecían extraños seres fantásticos de los que captan la atención de los lectores más pequeños. Y creíamos  que también ellos  eran fruto de tu imaginación. Una tarde que tú habías bajado al pueblo, los vi.  Allí estaban, junto a las páginas escritas, aguardando que continuaras tus relatos para hacerte compañía y susurrarte historias secretas. Eran azules, como sus trinos.

domingo, 1 de abril de 2012

La dueña de todos los perfumes


Cada vez que  destapes el agua de colonia, acuérdate de mí y de que me lo regaló mi amiga Antonia, catalana que conoce a  Serrat y sus aromas te  trasladarán al Mediterráneo y al barco de Pepe y a Ibiza, donde vive Eva y a Sóller, donde tienes otra amiga que te espera; y así aspirando perfumes y navegando por mapas con esencias de boleros, completamos el círculo del 7 y lo cerramos. Amarra y echa el ancla para que los sueños e ilusiones no se evaporen