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jueves, 30 de agosto de 2012

Árbol sabio



Me gustan las tormentas de verano que refrescan el ambiente y desatan los aromas de los árboles que han ido madurando durante el estío. Entre los de la alquimia mediterránea, destaca el algarrobo, el árbol sabio de los cuentos infantiles, sólido y perenne, siempre dispuesto fielmente a darte cobijo bajo sus fuertes ramas nudosas y a mitigar dolores con su abrazo. Comida de pobres en la posguerra, que con sus frutos maduros ya en el suelo, lanza aromas dulzones que se apoderan de todo lo que le rodea. Compite con la higuera, el olivo y los pinos, resultando claro ganador. El olor a tierra mojada, es el recuerdo de pasadas infancias que permanecen atesoradas en nuestro interior como si el tiempo no pasase y siempre fueran la  misma. 

domingo, 13 de noviembre de 2011

Los olores de las cosas





En las enciclopedias de cuando éramos niños se guardaban los aromas a lápiz y a goma de borrar, a la tinta china que siempre lo manchaba todo; al plástico de la cartera y del estuche de  lápices y a los cuadernos que viajaban en ella; al bocadillo,  que nos preparaban en casa para el recreo. Entre sus páginas de bordes rizados como los rulos que ponían a las señoras en la peluquería vivían las ilustraciones de las células y del cuerpo humano. Los gatos y rumiantes que pastaban tranquilamente, a sus anchas. Todo un mundo de recuerdos encerrados entre sus páginas.